sábado, mayo 18, 2024

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El sistema digestivo: “el segundo cerebro”

A ver… ¡adivina, adivinador!: ¿tiene más neuronas que la espina dorsal y actúa independientemente del sistema nervioso central, se imagina de qué hablamos? Seguramente que el sistema digestivo no fue la primera opción que pensó. Sin embargo, así es, a tal punto que hoy la ciencia considera al sistema digestivo como: “el segundo cerebro”. Este segundo cerebro en nuestro organismo y su compleja comunidad microbiana, toma decisiones para su funcionamiento de manera “independiente” del cerebro central.

Sistema nervioso entérico o “segundo cerebro”

A diferencia de cualquier otro órgano del cuerpo humano, nuestro sistema digestivo puede tomar decisiones propias y funcionar solo, y no necesita que el cerebro central le ordene qué debe hacer.

Lo que gobierna al sistema digestivo, es el sistema nervioso entérico (SNE) el cual es apodado como el “segundo cerebro”, y que, resulta el encargado de controlar directamente el aparato digestivo.

El SNE es un anexo del sistema nervioso autónomo y está compuesto por una red de nada menos que 100 millones de neuronas y fibras nerviosas, repartidas en 10 a 12 metros (aproximadamente) del tubo digestivo. Estas neuronas, se encuentran en dos tipos de plexos intestinales: el mientérico y submucoso.

Los puntos de color representan la concentración relativa a conexiones neuronales en los plexos gastrointestinales. Existen más terminales neuronales en el sistema digestivo que en la espina dorsal.

Plexos intestinales

A) Plexo submucoso o de Meissner

Es una red neuronal continua desde el esófago hasta el esfínter anal externo localizada en la submucosa. Se encarga de la regulación de la secreción de hormonas, enzimas y todo tipo de sustancia secretada por las diferentes glándulas que se encuentran a lo largo del tubo digestivo.

B) Plexo mientérico o de Auerbach

Se ubican entre las capas musculares circular y longitudinal del intestino. Se encuentran menos en el esófago y estómago; pero son abundantes en el intestino y escasos al final del canal anal. Es el encargado de los movimientos intrínsecos gastrointestinales.

El sistema nervioso entérico, es un anexo del sistema nervioso entérico. Está compuesto por una red de 100 millones de neuronas y fibras nerviosas, repartidas en 10 a 12 metros a lo largo del tubo digestivo . Estas neuronas, se encuentran en dos tipos de plexos intestinales: el mientérico y submucoso.

Probióticos, los protectores del SNE, el “segundo cerebro”

Los probióticos son vitales para el SNE ya que juegan un papel crucial en el mantenimiento de la salud del tracto gastrointestinal y, por lo tanto, afectan directamente el funcionamiento adecuado del SNE.

Los probióticos son microorganismos vivos que se encuentran en el tracto gastrointestinal y ayudan a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal, la cual, resulta esencial para: una buena digestión de los alimentos, la absorción de nutrientes y la protección contra patógenos dañinos.

Se ha demostrado que los probióticos además de los efectos sustanciales en la microbiota intestinal, pueden actuar directamente el SNE. Y es que, los probióticos pueden modular la liberación de neurotransmisores y otros compuestos que afectan la actividad del SNE y, por lo tanto, pueden tener efectos muy favorables en la función intestinal y en la salud mental.

La falta de probióticos en el sistema digestivo puede afectar la salud del tracto gastrointestinal y provocar varios síntomas. Algunos de los síntomas que puede experimentar si el sistema digestivo tiene una deficiencia de probióticos incluyen:

¿Cuantas más cepas probióticas es mejor?

En general, un probiótico con múltiples cepas puede ser beneficioso ya que cada cepa tiene diferentes beneficios para el sistema digestivo y promueve una microbiota más diversa y saludable en el intestino. Además, al tener múltiples cepas, el probiótico tiene una mayor probabilidad de sobrevivir y colonizar el intestino. Sin embargo, la calidad y cantidad de cada cepa en el probiótico también es importante.

¿Por qué es preferible el uso de prebióticos, probióticos y simbióticos?

Los prebióticos son fibras que alimentan a los probióticos y los simbióticos combinan ambos beneficios. La ingesta regular de prebióticos y probióticos representa un verdadero guardián de la salud del sistema digestivo y mental. A continuación, se presentan algunas de las razones por las que se considera que estos suplementos son preferibles:

La ingesta regular de prebióticos y probióticos representa un verdadero guardián del sistema digestivo y mental.

En general, el uso de prebióticos, probióticos y simbióticos puede ser una forma efectiva y segura que contribuye a la prevención y tratamiento de diversas enfermedades como: las inflamatorias del intestino, infecciones gastrointestinales, enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad, así como, fortalecimiento del sistema inmunológico y promover la salud mental.

Estos efectos positivos se han demostrado en numerosos estudios clínicos, lo que confirma la importancia de los probióticos en la salud y el bienestar.

Investigaciones sobre probióticos y salud mental

En los últimos años el mundo científico ha sido testigo de un aumento significativo de trabajos clínicos y preclínicos que vinculan la microbiota intestinal con el sistema nervioso entérico y la salud general.

Así mismo, la relación entre los probióticos y simbióticos y la prevención de enfermedades mentales es un tema de investigación en curso. Uno de los estudios más conocidos se realizó en el 2017 y fue publicado en la revista médica “General Psychiatry“, (https://gpsych.bmj.com/content/30/5/e100056).

Los investigadores encontraron que la suplementación con Lactobacillus y Bifidobacterium mejoró significativamente el estado de ánimo de los participantes que sufrían de depresión, en comparación con un grupo de control que recibió un placebo.

Por su lado, un metaanálisis publicado en el 2020 en la revista médica “Nutrients“, señala que la suplementación con probióticos como los Lactobacillus y Bifidobacterium puede tener efectos muy favorables sobre la ansiedad, depresión y el estrés. Los autores concluyeron que los probióticos podrían ser un complemento útil para el tratamiento de estos trastornos.

Diversas investigaciones indican, que los probióticos pueden afectar la comunicación entre el cerebro y el intestino, lo que puede desempeñar un papel en la prevención de enfermedades mentales.

(https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/?term=probiotics+on+anxiety). Los médicos tienen cada vez más claro que la función de nuestro sistema digestivo va mucho más allá de simplemente procesar los alimentos que ingerimos. Es más, los médicos están tratando ciertas enfermedades mentales o del sistema inmunológico de manera efectiva.

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