El ardor, la picazón, el lagrimeo y la sensación de cuerpo extraño son consultas frecuentes en la farmacia. Aunque determinadas gotas oftálmicas desempeñan un papel fundamental en el alivio de estos síntomas, es importante recordar que, en algunos pacientes, el origen del problema puede encontrarse en los párpados y no solo en la superficie ocular. Reconocer esta situación permite al profesional de la farmacia ofrecer una recomendación más completa, incorporando la higiene palpebral cuando esté indicada.

¿Por qué es importante la higiene palpebral?
El borde de los párpados alberga las pestañas y las glándulas de Meibomio, encargadas de producir la capa grasa que protege la lágrima y evita su evaporación.
Cuando en esta zona se acumulan secreciones, grasa, restos de maquillaje, polvo, bacterias o incluso ácaros como Demodex, puede aparecer inflamación del borde palpebral (blefaritis), obstrucción de las glándulas y molestias como irritación, enrojecimiento o sensación de cuerpo extraño.
Una adecuada higiene palpebral ayuda a:
- Eliminar secreciones y costras.
- Reducir la acumulación de microorganismos como el Demodex.
- Mantener limpias las glándulas de Meibomio.
- Favorecer una película lagrimal más estable.
- Disminuir el riesgo de recaídas en pacientes con blefaritis.

¿Qué clientes podrían beneficiarse de la higiene palpebral?
Existen algunos indicadores que ayudan a identificar cuándo esta recomendación puede ser beneficiosa.
Considere la higiene palpebral cuando el cliente manifieste una o más de las siguientes situaciones:
- Se despierta con costras o secreciones adheridas a las pestañas.
- Ha presentado orzuelos en varias oportunidades.
- Requiere de la limpieza adecuada del maquillaje de los ojos.
- Tiene picazón, ardor o enrojecimiento en el borde de los párpados.
- Refiere sensación frecuente de cuerpo extraño o “arena” en los ojos.
- Utiliza lentes de contacto y presenta molestias recurrentes.
- Fue diagnosticado previamente con blefaritis.
- Usa lágrimas artificiales con frecuencia, pero los síntomas reaparecen rápidamente.
Estos signos podrían indicar que el borde palpebral necesita una limpieza específica como parte del cuidado diario.

¿Qué aporta Lidclean?
Al cliente se puede explicar, que muchas molestias oculares pueden estar relacionadas con una higiene insuficiente del borde palpebral y que incorporar una rutina de limpieza específica puede ayudar a mejorar los síntomas y prevenir nuevas molestias. En estos casos puede recomendar un producto diseñado específicamente para la higiene palpebral, como Lidclean, siempre como complemento del tratamiento indicado por el profesional de la salud cuando corresponda.
Lidclean ofrece una solución práctica y específica para el cuidado diario del borde de los párpados y las pestañas. Su formulación en espuma facilita la eliminación de secreciones, grasa, costras y otros residuos que pueden acumularse en esta delicada zona, contribuyendo a mantener una adecuada higiene palpebral y favoreciendo el bienestar de la superficie ocular.
Lidclean ayuda a mantener limpios los párpados, favorece el correcto funcionamiento de las glándulas de Meibomio y contribuye a disminuir los factores que favorecen la irritación y las recaídas en pacientes con blefaritis u otras alteraciones del borde palpebral.

- Paso 1: Lave bien sus manos antes de usar Lidclean.
- Paso 2: Agite suavemente el producto y aplicar Lidclean en una de las gasas limpiadoras incluidas presionando la válvula mientras mantiene el envase en posición vertical.
- Paso 3: Manteniendo los ojos cerrados, aplicar la espuma en la base de los párpados y pestañas. Masajear suavemente evitando que el producto entre en contacto con el ojo.
- Paso 4: Utilizar los aplicadores de algodón inlcuidos en Lidclean para limpiar lugares difíciles como en la zona palpebral.
- Paso 5: Enjuagar con agua y repetir el procedimiento en el otro ojo utilizando una nueva gasa limpiadora incluida con Lidclean.
¿Cuándo derivar al oftalmólogo?
La higiene palpebral resulta útil en muchas molestias leves, pero existen situaciones que requieren evaluación médica.
Derive al cliente si presenta:
- Dolor ocular intenso.
- Disminución de la visión.
- Secreción purulenta abundante.
- Traumatismo ocular.
- Enrojecimiento intenso acompañado de dolor o sensibilidad importante a la luz.

La recomendación que genera confianza
Cada recomendación desde la farmacia debe aportar valor al paciente. Hay que explicar que muchas molestias no se originan únicamente en el ojo, sino también en los párpados, ayuda a que el cliente comprenda por qué la higiene palpebral puede formar parte de la solución.
Cuando el profesional de la farmacia identifica correctamente estos indicadores y orienta al cliente sobre la importancia de mantener limpios los párpados, no solo mejora la calidad de la atención, sino que también fortalece la confianza del paciente y promueve un cuidado preventivo de la salud ocular.




