Para muchas mujeres, consultar en la farmacia por molestias urinarias o vaginales puede resultar incómodo y frustrante, especialmente cuando los episodios vuelven a aparecer.
1.- ¡El tratamiento indicado para cada episodio es fundamental!
Sin embargo, cuando existen recurrencias, también cobra importancia comprender el papel de la microbiota y de los microorganismos beneficiosos que forman parte de las defensas naturales de todo el organismo.
Los tratamientos antibióticos o antifúngicos, entre otras razones, pueden modificar temporalmente este ecosistema. Por eso, además de resolver el episodio agudo, puede ser útil considerar estrategias destinadas a favorecer el equilibrio de la microbiota afectada.
Detrás de cada consulta en el mostrador, hay una persona que no solo busca alivio, muchas veces también quiere, necesita entender, por qué la molestia vuelve y qué puede hacer para cuidar mejor su salud íntima y urinaria generando una barrera contra bacterias patógenas.

2.- Una conexión que también es importante conocer: Intestino – vagina – vías urinarias.
A primera vista, puede resultar llamativo conectar la microbiota intestinal con la salud vaginal o de las vías urinarias. Sin embargo, estos ecosistemas están estrechamente vinculados, ya que el intestino actúa frecuentemente como reservorio de Escherichia coli (E. coli), la principal bacteria responsable de las infecciones urinarias.
En mujeres que presentan episodios recurrentes, diversas investigaciones han demostrado cómo estas bacterias alojadas en el intestino tienen la capacidad de migrar y colonizar posteriormente el tracto urinario.
Esta evidencia permite abordar la salud urogenital desde un enfoque más integral: no se trata solo de tratar el episodio agudo, sino también de identificar los factores que favorecen la reaparición de la infección.

3.- Cercanía anatómica y migración bacteriana de los intestinos y la generación de infecciones urogenitales
La corta distancia entre la región perianal, la entrada vaginal y el meato uretral facilita que los microorganismos intestinales –principalmente la Escherichia coli (E. coli)– colonicen la zona urogenital y desencadenen infecciones urinarias. Esto ocurre especialmente cuando el área urogenital femenina carece del equilibrio microbiótico adecuado para formar una barrera eficaz contra los gérmenes patógenos.
Cabe mencionar que la migración de E. coli no se debe únicamente a una higiene inadecuada; existen diversos factores mecánicos y ambientales que favorecen su transporte, tales como el uso de prendas de vestir ajustadas, la acumulación de humedad y calor, y la alteración de la flora natural.

4 – El concepto clave: la microbiota como parte de las defensas naturales. El papel de los lactobacilos
Nuestro organismo convive con millones de microorganismos. Cuando existe equilibrio entre ellos, forman un ecosistema que contribuye a proteger frente al crecimiento excesivo de microorganismos potencialmente perjudiciales.
Los Lactobacillus forman parte importante de la microbiota vaginal saludable. Entre sus funciones se encuentra contribuir al mantenimiento de un ambiente vaginal ácido, generando condiciones menos favorables para la proliferación de determinados microorganismos.
Por eso, cuando hablamos de salud íntima, no debemos pensar únicamente en eliminar microorganismos: también debemos considerar la importancia de preservar y favorecer el equilibrio del ecosistema vaginal.
5.- Después del tratamiento
Como se mencionó, los antibióticos y otros tratamientos necesarios para controlar determinados episodios pueden producir modificaciones en la microbiota.
En mujeres con recurrencias, las estrategias orientadas al cuidado de la microbiota pueden considerarse como un acompañamiento, siempre teniendo en cuenta que los probióticos no reemplazan el tratamiento médico indicado ante una infección activa.
La evidencia sobre probióticos es muy prometedora, aunque los resultados dependen de las cepas utilizadas, la vía de administración y las características de cada paciente. Por ello Megalabs presenta dos productos que pueden ser vitales en la recuperación de la microbiota en este tipo de patologías.
6.- UCRAMIL: soluciones orientadas al cuidado de la microbiota.
-UCRAMIL U – Cuidado de las vías urinarias
Pensado como parte de una estrategia de cuidado de la salud urinaria, especialmente cuando existe preocupación por episodios recurrentes. Según el material original, su formulación combina arándano rojo, probióticos y vitamina A.
Su propuesta permite abordar la salud urinaria desde una mirada complementaria, incorporando el cuidado de la microbiota y de las defensas naturales.
Dosis indicada en el material original: 1 cápsula oral al día con alimentos durante 14 a 28 días.

-UCRAMIL V – Cuidado de la microbiota vaginal
Orientado al mantenimiento y recuperación del equilibrio de la microbiota vaginal.
Contiene probióticos multicepa y propóleo, dentro de una propuesta dirigida al cuidado del ecosistema vaginal.
Puede formar parte del acompañamiento de mujeres preocupadas por alteraciones recurrentes de su bienestar íntimo, siempre diferenciándolo del tratamiento específico que pueda requerir una infección vaginal activa.
Dosis indicada en el material original: 1 cápsula oral al día con alimentos durante 14 días.

7.- Herramientas de atención en el mostrador.
El dependiente puede desempeñar un papel importante no solamente en la dispensación, también identificando cuándo una mujer presenta episodios recurrentes y necesita una orientación más completa.
Preguntas útiles:
-“¿Está realizando actualmente algún tratamiento indicado por su médico?“
–“¿Suele aparecer esta molestia después de un tratamiento con algún antibiótico?“
-“¿Le gustaría complementar su tratamiento orientada al cuidado y equilibrio de la microbiota?“
Consejo práctico
El tratamiento indicado busca resolver el episodio actual. En situaciones recurrentes, Ucramil puede formar parte de una estrategia complementaria orientada al cuidado y equilibrio de la microbiota urogenital.




